El tamaño y la composición de los grupos en red varían según cuáles sean sus
actividades. Los grupos o equipos pueden trabajar de forma conjunta durante
períodos distintos de tiempo, tal vez des de una semana hasta un semestre. Los
grupos pueden estar conectados mediante redes locales o globales.
La formación del grupo puede llevarla a cabo el profesor, los alumnos o bien
pueden usarse ambos métodos. A veces tiene mérito permitir que sean los
alumnos quienes elijan su grupo, pero a me nudo el proceso de auto-selección en
red resulta demasiado complicado. Los sistemas de correo electrónico y
conferencia informática todavía no ofrecen herramientas para facilitar la formación
de grupos, y la naturaleza asincrónica del medio puede crear problemas para el
alumno que intente organizar un grupo. La simple tarea de unirse a un grupo
puede acarrear problemas, sobre todo si hay una fecha límite para el trabajo en
grupo y un límite al tamaño de los grupos. Un estudiante puede no saber que el
grupo está lleno y perder días intentando establecer contacto con alguno de sus
miembros, o bien un participante potencial puede acordar irse con otro grupo y
después pasar un tiempo sin conectarse. La frustración y el tiempo que se pierde
intentando constituir un grupo pequeño puede poner en peligro la conclusión de la
tarea.
Elegir a los alumnos de cada grupo puede evitar esta clase de frustraciones
organizativas, sobre todo cuando los individuos no se reúnen cara a cara y hay
que cumplir fechas límite. Los grupos pueden organizarse de acuerdo con
diversos criterios, como los intereses comunes, la amistad o criterios de
heterogeneidad.
Otra estrategia para facilitar la formación de grupos es anunciar las tareas y el
tamaño de los grupos una o dos semanas antes de empezar las actividades. Se
puede invitar a los alumnos a formar sus propios grupos y enviar un mensaje al
instructor confirmando la integración del grupo antes de una fecha límite. Los que
para entonces no hayan formado grupos son asignados por el instructor.
Las conferencias mediante subgrupos o listas de correo también son valiosas para
la discusión si el tamaño de la clase es «excesivo». Qué es exactamente un
tamaño excesivo depende de cuántas contribuciones se esperen de cada alumno
por semana. Las conferencias y las discusiones suelen funcionar mejor en grupos
de quince a veinticinco miembros, mientras que los equipos de dos a cuatro personas son efectivos para proyectos de grupo complejos. Es aconsejable tener
un espacio para comunicarse con la clase en pleno y espacios se parados para las
discusiones y ejercicios.